Reconocida como Patrimonio Mundial por la UNESCO y una de las Nuevas 7 Maravillas del Mundo, Machu Picchu sigue asombrando a visitantes de todo el planeta. Pero junto con su fama, también se han difundido muchos mitos que generan confusión y expectativas poco realistas. En este blog los aclaramos para que disfrutes tu visita con información precisa y útil.
Verdad: Aunque el explorador Hiram Bingham la llamó la “Ciudad Perdida” en 1911, probablemente fue una residencia real o sitio ceremonial. La verdadera “ciudad perdida” fue, en realidad, Vilcabamba, el último bastión de los incas.
Verdad: El mediodía suele ser el momento más concurrido y caluroso. Los mejores horarios son temprano por la mañana (para ver el amanecer) o después de las 2:00 p.m., cuando la mayoría de visitantes se retiran y la luz es ideal para las fotos.
Verdad: Las entradas deben reservarse con anticipación, especialmente durante la temporada alta. El número de visitantes diarios es limitado para proteger la integridad del sitio.
Verdad: Aunque caminatas como el Camino Inca o Huayna Picchu requieren buena condición física, puedes llegar a Machu Picchu en tren y recorrer el sitio con un esfuerzo moderado. Existen rutas adecuadas para casi todos los niveles físicos.
Verdad: Desde 2021, Machu Picchu utiliza circuitos designados para controlar el flujo de visitantes y preservar el sitio. Tu entrada indica una ruta específica y no se permite el reingreso.
Una agencia local conoce los mejores horarios, opciones de tren, reglas de ingreso y ofrece recomendaciones personalizadas según tus objetivos de viaje. Además, los guías certificados brindan un contexto histórico y cultural fascinante que no encontrarás en los folletos.
Visitar Machu Picchu es una experiencia única en la vida—haz que valga la pena con información precisa y una buena planificación.