Viajar a Cusco, ubicado a más de 3,300 metros (11,000 pies) sobre el nivel del mar, es una experiencia inolvidable. Sin embargo, la altitud puede tomar por sorpresa a muchos visitantes. En este artículo, compartimos consejos prácticos para ayudarte a aclimatarte adecuadamente y aprovechar al máximo tu estadía.
El mal de altura (conocido localmente como “soroche”) ocurre cuando tu cuerpo no recibe suficiente oxígeno en elevaciones altas. Los síntomas más comunes incluyen dolor de cabeza, náuseas, fatiga y dificultad para dormir. Aunque es frecuente, se puede controlar con preparación y cuidado.
💧 Mantente hidratado: Beber agua ayuda a oxigenar tu cuerpo y reduce los síntomas relacionados con la altitud. Evita el alcohol durante los primeros días.
🍵 Prueba el té de coca: Esta infusión tradicional andina se ha utilizado durante siglos para aliviar los síntomas del mal de altura de forma natural.
🛏️ Descansa el primer día: Tómalo con calma durante las primeras 24–48 horas. Deja que tu cuerpo se adapte antes de realizar actividades exigentes.
🥗 Come ligero: Las comidas pesadas pueden hacerte sentir peor en la altura. Elige alimentos fáciles de digerir durante los primeros días.
🧑⚕️ Considera la medicación: Algunos viajeros usan medicamentos preventivos como la acetazolamida. Consulta siempre a tu médico antes del viaje.
Mientras te adaptas a la altitud, disfruta de actividades ligeras como pasear por el centro histórico de Cusco, visitar museos locales o probar la gastronomía tradicional.
Los operadores turísticos locales comprenden el tiempo necesario de aclimatación antes de realizar tours de gran altitud como Machu Picchu, Vinicunca o Choquequirao. Reservar con una agencia confiable garantiza seguridad, flexibilidad y una experiencia más placentera.
Cusco te espera con vistas impresionantes y una rica historia. Prepárate con inteligencia y disfruta cada momento sin preocuparte por la altitud.