Conocido por su profundo significado religioso y su entorno natural de paz, el Santuario del Señor de Huanca es un lugar de peregrinación y devoción para miles de creyentes que llegan cada año en busca de sanación espiritual y milagros. El día principal de celebración se lleva a cabo cada 14 de septiembre, cuando fieles devotos de todo el Perú y del extranjero se reúnen para rendir homenaje a esta sagrada imagen.
La devoción al Señor de Huanca se remonta al siglo XVII y tiene su origen en dos historias milagrosas que explican cómo Dios eligió este lugar para manifestarse entre los hombres.
En 1675, durante el auge minero en Yasos, los trabajadores indígenas eran explotados por los españoles. Un minero llamado Diego Quispe defendió a un compañero maltratado, lo que provocó una orden de arresto en su contra. Huyó de noche y encontró refugio en una cueva cerca de Huanca, donde oró pidiendo protección.
En la oscuridad, una figura radiante — el Cristo sufriente — se le apareció. Conmovido, Diego se arrodilló y recibió un mensaje de amor y perdón. Jesús le dijo que ese lugar se convertiría en símbolo de esperanza. Al amanecer, Diego marcó el sitio con una cruz, dando inicio a la devoción al Señor de Huanca.
Meses después, en junio, Diego regresó acompañado del sacerdote de Chinchero y un grupo de creyentes. Al ingresar a la cueva, la imagen de Cristo volvió a aparecer, esta vez con heridas frescas. Todos fueron testigos del milagro, marcando así la primera peregrinación al Santuario de Huanca.
Desde entonces, el Señor de Huanca se ha convertido en una figura de fe, sanación y esperanza para miles de creyentes que visitan cada año en busca de consuelo y renovación espiritual.
Después del milagro, Diego Quispe pidió a un pintor cusqueño que representara la imagen de Cristo tal como él la había visto. El resultado fue una obra religiosa pintada sobre la roca, que hasta hoy se venera. Aunque la Iglesia no confirmó oficialmente la aparición, la fe del pueblo consagró a Huanca como un lugar sagrado y milagroso.
Cada año, el 14 de septiembre, se celebra la festividad principal del Señor de Huanca. Miles de peregrinos caminan desde Cusco, San Salvador o Calca hasta el santuario, participando en misas, procesiones y actos de fe que llenan la región andina de espiritualidad.
El Santuario del Señor de Huanca se encuentra a 48 km de la ciudad de Cusco, a una altitud de 3,100 metros sobre el nivel del mar, en el distrito de San Salvador, provincia de Calca. La ruta ofrece espectaculares paisajes andinos y una atmósfera serena, perfecta para la reflexión y la oración.
Ya sea por fe, historia o tradición, visitar el Señor de Huanca es una experiencia espiritual única que conecta cuerpo y alma. Cada paso hacia este santuario es una expresión de esperanza, gratitud y renovación interior.
Vive la fe en los Andes y descubre la magia del Señor de Huanca en Cusco.